viernes, 18 de marzo de 2016

Forma Breve de hacer el Vía Crucis Utilizada Por Los Padres Franciscanos En Las Misiones



 En el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.

Primera Estación
Jesús Es Condenado A Muerte

¡O Jesús, tan manso y silencioso! Enseñadme la resignación en las pruebas de la vida.



Segunda Estación
Jesús Lleva La Cruz A Cuestas


Jesús mío, esta Cruz debe ser mía, y no Vuestra. Mis pecados os han crucificado.



Tercera Estación
Nuestro Señor Cae Por Primera Vez


¡O Jesús! Por esta primera caída, nunca me permitáis caer en pecado mortal.



Cuarta Estación
Jesús Encuentra A Su Santísima Madre

¡O Jesús! Que ningún vínculo humano, por más predilecto que sea, me detenga se seguiros en el
camino de la Cruz.


Quinta Estación
Simón Cirineo Ayuda a Jesús A Llevar La Cruz

Simón, con repugnancia Os asistió, mi buen Jesús. Concededme la paciencia de sufrir todo por Vos.


Sexta Estación
Verónica Enjuga El Rostro De Jesús

¡O Jesús! Habéis imprimido la imagen de Vuestro Divino Rostro en el velo de Verónica. Estampadla también, indeleblemente en mi corazón.



Séptima Estación
Jesús Cae Por Segunda Vez

Por Vuestra segunda caída, preservadme, amado Señor, de recaer en el pecado.



Octava Estación
Jesús Consuela A Las Mujeres De Jerusalén

Mi mayor consuelo, O buen Jesús, sería oíros decir: "Muchos pecados se os han sido perdonados porque habéis amado mucho."



Novena Estación
Jesús Cae Por Tercera Vez



¡O Jesús! Cuando me siento rendido de cansancio en la larga jornada de la vida, sed mi fuerza y mi perseverancia.



Décima Estación
Jesús Es Despojado De Sus Vestiduras

A mi alma se le ha robado la vestidura de inocencia. Cubridme, dulce Jesús, con el vestido de la penitencia y contrición.


Undécima Estación
Jesús Es Clavado En La Cruz


Dios mío, habéis perdonado a Vuestros enemigos; enseñadme a perdonar las injurias, y a olvidarme de ellas.



Duodécima Estación
Jesús Muere En La Cruz

Estáis muriendo, mi buen Jesús. No obstante, Vuestro Sagrado Corazón sigue latiendo amorosamente por Vuestros hijos pecadores.



Décima-tercia Estación
Jesús Es Bajado De La Cruz
Recibidme en vuestros brazos, O madre Dolorosa, y obtened para mí una contrición perfecta de mis pecados.

Décima-cuarta Estación
Jesús Es Colocado En El Sepulcro

¡O Jesús! Cuando yo Os reciba en la Santa Comunión, transformad mi corazón. Que se convierta en habitación digna y adecuada de Vuestro adorable Cuerpo. Amén.


Décima-quinta Estación
Su gloriosa Resurrección

Oh! adorable Jesús, que venciendo a la muerte corporal, haz que miremos llenos de esperanza el futuro que nos tienes preparado, luego de haber cumplido a plenitud nuestra misión encomendada por Tí aquí en la tierra. Amén.

"Jesús, María, Os amo; salvad almas."


Las 4 Llaves Del Cielo Son:
LA MISA
EL ROSARIO
EL ESCAPULARIO
EL VÍA CRUCIS

 El Hermano Estanislao (1903 - 1927)

A la edad de 18 años, un joven español ingresó al noviciado de los "HERMANOS DE LAS ESCUELAS CRISTIANAS", en Bugedo. En la vida religiosa, este joven tomó los votos de religión que son: el cumplimiento de los reglamentos; avanzar en la perfección cristiana; y alcanzar el amor puro. El mes de octubre de 1926, este hermano se ofreció a Jesús por medio de María Santísima. Poco después de haber hecho esta donación heroíca de sí mismo, el joven religioso se enfermó y fue obligado a descansar. Murió santamente el mes de marzo, 1927.

Según el maestro de novicios, este religioso era un alma escogida de Dios; y que recibía mensajes del Cielo. Los confesores del joven, así como los teólogos, reconocieron estos hechos sobrenaturales como actos insignes. El joven se llamaba Hermano Estanislao. El director espiritual del Hermano Estanislao le había ordenado a escribir todas las promesas transmitidas por NUESTRO SEÑOR. Esto sería para el bien espiritual de los que fueran devotos al VÍA CRUCIS. Las promesas son las siguientes:



  1. Yo concederé todo cuanto se Me pidiere con fe, durante el Vía Crucis. 
  1. Yo prometo la vida eterna a los que, de vez en cuando, se aplican a rezar el Vía Crucis. 
  1. Durante la vida, Yo les acompañaré en todo lugar y tendrán Mi ayuda especial en la hora de la muerte. 
  1. Aunque tuvieran más pecados que las hojas de la hierba que crece en los campos, y más que los granos de arena en el mar, todos serán borrados por medio de esta devoción al Via Crucis. (Nota: Esta devoción no elimina la obligación de confesar los pecados mortales. Se debe confesar antes de recibir la Santa Comunión.) 
  1. Los que acostumbran rezar del Vía Crucis frecuentemente, gozarán de una gloria extraordinaria en el Cielo. 
  1. Después de la muerte, si estos devotos llegasen al Purgatorio, Yo los libraré de ese lugar de expiación, el primer martes o viernes después de morir. 
  1. Yo bendeciré a estas almas cada vez que rezan el Vía Crucis; y mi bendición les acompañará en todas partes de la tierra. Después de la muerte, gozarán de esta bendición en el Cielo, por toda la eternidad.
  1. A la hora de la muerte, no permitiré que sean sujetos a la tentación del demonio. Al espíritu maligno le despojaré de todo poder sobre estas almas. Así podrán reposar tranquilamente en Mis Brazos.
  1. Si la rezan con verdadero amor, serán altamente premiados. Es decir, convertiré a cada una de estas almas en Copón viviente, donde Me complaceré en derramar Mi Gracia.
  1. Fijaré la mirada de Mis Ojos sobre aquellas almas que rezan el Vía Crucis con frecuencia y Mis Manos estarán siempre abiertas para protegerlas.
  1. Así como Yo fui clavado en la Cruz, igualmente estaré siempre muy unido a los que Me honran, con el rezo frecuente del Vía Crucis.
  1. Los devotos del Vía Crucis nunca se separarán de Mí porque Yo les daré la gracia de jamás cometer un pecado mortal. 
  1. En la hora de la muerte, Yo les consolaré con Mi presencia, e iremos juntos al Cielo. La muerte será dulce para todos los que Me han honrado durante la vida con el rezo del Vía Crucis. 
  1. Para estos devotos del Vía Crucis, Mi Alma será un escudo de protección que siempre les prestará el auxilio cuando recurran a Mí.

El San Alfonso M. Ligorio escribió: "Si usted reza usted es positivo de salvar su alma. Si usted no reza usted esta igual de positivo de perder su alma."



Del libro: La Pieta