lunes, 29 de octubre de 2018

Oraciones para combatir la Nueva Era



Una de las “armas de Dios”, tal vez la más importante es la oración, especialmente la oración mística o contemplativa.

Hay que “desengavetar” y redescubrir a los Místicos de la Iglesia, principalmente a Santa Teresa, San Juan de la Cruz, Santa Teresita del Niño Jesús, por nombrar sólo los Carmelitas.

Ha habido por años el concepto errado de que la Contemplación es sólo para unas poquísimas almas escogidas. Pero dice Sta. Teresa de Jesús, que la oración contemplativa es la “Fuente de Agua Viva” que promete Jesús a todos en el pasaje con la samaritana. Dice la Santa Carmelita, Doctora de la Iglesia, que no dijo Jesús vengan que a unos daré de beber y a otros no, sino que dijo: “Todo el que beba de esta agua que Yo le daré no volverá a tener sed… y se hará en él manantial de agua que brotará para darle vida eterna” (Jn.4, 13).

El Rosario como arma. El Rosario es la cadena con la cual la Santísima Virgen María atará al Demonio. Por eso es tan importante esta oración diariamente y preferiblemente en familia o por lo menos entre dos personas en el hogar. Donde hay Rosario no puede penetrar el Demonio, por aquello que dijo el Creador a la Serpiente: “Pondré enemistad entre ti y la Mujer…” (Gen.3, 15).

Misa y comunión frecuentes, de ser posible, diarias.
Confesión al menos mensual y, por supuesto, cuando se esté en pecado grave.
Consagración diaria a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, cuidando consagrar especialmente la libertad, para que Dios Nuestro Señor pueda hacer en nosotros según Su Voluntad.

Penitencia y ascetismo: La Virgen está pidiendo el ayuno a pan y agua al menos un día a la semana, pero preferiblemente miércoles y viernes. Sin embargo, se puede ayunar en otras formas: de dulce, de cigarrillos, de TV, de gustos y deseos, etc.

Oración en grupo: Hay que fomentar la oración en grupos dentro de las comunidades eclesiales: en los grupos de apostolado, en las Iglesias, en las Parroquias, entre los vecinos y entre los amigos. Preferiblemente esta oración debe estar centrada alrededor del Rosario y de la Consagración a los Sagrados Corazones, y dejando un rato de silencio para la Oración de Contemplación, sabiendo que la contemplación es un don de Dios y que lo más que podemos hacer de nuestra parte es desearla y buscarla en el silencio, pero Dios la da cómo quiere y cuándo quiere.

En la Oración en Grupo se mueve el Espíritu Santo con gran vigor. El Señor suele derramarse con la gracia de la contemplación. También pueden darse gracias carismáticas, las cuales no hay que buscar, pero tampoco hay que rechazar si Dios, en su Infinita Sabiduría y Amor, los regala. Siempre habrá que discernirlas, pero no hay que “apagar el Espíritu”, sino “examinar todo quedándonos con lo bueno” (1a. Tes.5,19-21).

Fomentar la Oración ante el Santísimo Sacramento del Altar, reanudando la Adoración al Santísimo.

Fomentar la Comunión Reparadora, de los Primeros Viernes y la Oración y Comunión Reparadora de los Primeros Sábados.

Orar por las personas que han caído en algunas de las manifestaciones de la Nueva Era. ¡Esto es muy importante!

Cruzada de Oración y Ayuno, (Novena Permanente) para luchar contra los errores y herejías que integra la Nueva Era.

Ante la Nueva Era parece urgente orar y ayunar, unidos todos en una Cruzada contra los errores y herejías que se propagan en el mundo entero, que no son otra cosa que la gran estocada que el Maligno quiere infringir en el Cuerpo Místico de Cristo que es Su Iglesia.

La oración es el medio adecuado para vencer las malas intenciones del Enemigo. Estos errores y herejías están llevando a muchos a perder la Fe que nos dejó Jesucristo, y con su difusión se quiere socavar los fundamentos mismos de la Iglesia. Es necesario orar por todas las personas que han caído y por las que siguen cayendo en esta trampa del Demonio, para que el Todopoderoso en Su Infinito Amor y Misericordia se apiade de ellos. Debemos estar seguros en que la victoria final es de Jesucristo “Tú eres Pedro -piedra, roca- y sobre esta piedra edificaré Mi Iglesia, y las fuerzas del Infierno no la podrán vencer” (Mt.16,18).

El ayuno es un ingrediente adicional y necesario en esta cruzada. Ayunar, no por mero ascetismo o como penitencia. Ayunar por amor: amor a los que están cayendo en estos errores, almas que son de Dios y que pueden perderse, sabiendo que el ayuno -más que una ofrenda que nosotros damos a Dios- es una gracia que El nos otorga, si la deseamos, si se la pedimos. De esta manera nuestro ayuno se convierte en un acto de amor a nuestro Creador y Señor y a nuestros hermanos.

Sólo con la oración y el ayuno puede combatirse el mal. Ya que esta lucha no es contra fuerzas humanas, sino contra los espíritus y las fuerzas sobrenaturales del mal, empuñemos las armas de Dios para poder resistir las maniobras del Diablo (cfr. Ef.6,1O-13).

La Novena Permanente, la cual se incluye en esta publicación, se reza todos los miércoles y se acompaña del ayuno a pan y agua.

Además de esta Novena Permanente, o como alternativa, sería muy conveniente ofrecer al menos un Padre Nuestro, Ave María y Gloria diariamente por esta Cruzada de Oración y Ayuno que busca combatir los errores y herejías que se propagan a través del New Age.

De: Foros de la Virgen

viernes, 14 de septiembre de 2018

La Paz


Nuestra Señora del Santísimo Sacramento


Oh Virgen María, Nuesra Señora del Santísimo Sacramento,
Gloria del pueblo cristiano, gozo de la Iglesia Universal,
salvación del mundo entero, rogad por nosotros,
despertad en todos los creyentes una devoción
viva hacia la Sagrada Eucaristía.
Obtened para nosotros la gracia
de comulgar dignamente y seguido.
Amén.

lunes, 6 de agosto de 2018

Oración de Reparación a los Sagrados Corazones de Jesús y la Virgen María




Padre Eterno, te ofrezco el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de Tu amadísimo Hijo, Nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los Sagrarios del Mundo, en reparación por los ultrajes, sacrilegios e indiferencias con que Él mismo es ofendido y por los méritos infinitos de Su Sagrado Corazón y del Inmaculado Corazón de María, te pido la conversión de los pobres pecadores.

 Amén.

sábado, 26 de agosto de 2017

Oración del Papa Francisco a Nuestra Señora del Santo Rosario



«Virgen del Santo Rosario, Madre del Redentor, mujer de nuestra tierra encumbrada por encima de los cielos, humilde sierva del Señor, proclamada Reina del mundo, desde lo profundo de nuestras miserias recurrimos a ti. Con confianza de hijos miramos tu rostro dulcísimo.

Coronada con doce estrellas, tú nos llevas al misterio del Padre, tú resplandeces de Espíritu Santo, tú nos donas a tu Niño divino, Jesús, nuestra esperanza, única salvación del mundo.

Brindándonos tu Rosario, tú nos invitas a contemplar su Rostro. Tú nos abres su corazón, abismo de alegría y de dolor, de luz y de gloria, misterio del Hijo de Dios, hecho hombre por nosotros. A tus pies sobre las huellas de los santos, nos sentimos familia de Dios.

Madre y modelo de la Iglesia, tú eres guía y sostén seguro. Haz que seamos un corazón solo y un alma sola, pueblo fuerte en camino hacia la patria del cielo.

Te entregamos nuestras miserias, los tantos caminos del odio y de la sangre, las mil antiguas y nuevas pobrezas y sobre todo nuestro pecado. A ti nos encomendamos, Madre de misericordia: obtennos el perdón de Dios, ayúdanos a construir un mundo según tu corazón.

Oh Rosario bendito de María, cadena dulce que nos anuda a Dios, cadena de amor que nos hace hermanos, no te dejaremos jamás. En nuestras manos serás arma de paz y de perdón, estrella de nuestro camino.

Y nuestro beso a ti, en nuestro último respiro, nos sumergirá en una ola de luz, en la visión de la Madre amada y del Hijo divino, anhelo de alegría de nuestro corazón con el Padre y el Espíritu Santo».


El Santo Padre, Francisco en su visita Pastoral a Pompeya-Nápoles, el 21 de marzo de 2015, en el lugar rezó la llamada “Piccola Supplica” (pequeña súplica) ante la imagen del Santuario de Nuestra Señora del Rosario y pronunció una súplica inspirada en una oración del Beato Bartolo Longo, fundador del Santuario.

Antes de dirigirse a Nápoles, el Pontífice saludó a los fieles presentes en la plaza del Santuario que estuvieron en una vigilia de oración toda la noche.

A ellos el Santo Padre les dijo: “¡Muchas gracias! Muchas gracias por esta calurosa acogida. Le hemos rezado a la Virgen para que nos bendiga a todos: a ustedes, a mí, a todo el mundo. Necesitamos a la Virgen, para que nos cuide. Y recen por mí, no se olviden. Ahora los invito a rezar todos juntos un Ave María y luego les daré mi bendición”.

Tomado de: ACI Prensa
Foto: ACI Prensa


viernes, 25 de agosto de 2017

Qué es la Liturgia de las Horas, Oficio Divino y su finalidad

El oficio divino es parte de la liturgia y, como tal, constituye, con la Santa Misa, la plegaria pública y oficial de la Iglesia.

El oficio divino (Liturgia de las Horas) es el conjunto de oraciones (salmos, antífonas, himnos, oraciones, lecturas bíblicas y otras) que la Iglesia ha organizado para ser rezadas en determinadas horas de cada día.

El oficio divino es parte de la liturgia y, como tal, constituye, con la Santa Misa, la plegaria pública y oficial de la Iglesia. Su fin es consagrar las horas al Señor, extendiendo la comunión con Cristo efectuada en el Sacrificio de la Misa. Quien reza el oficio hace un paro en las labores para rezar con la Iglesia, aunque se encuentre físicamente solo. Aunque sin duda es necesaria la oración privada, también es necesario que recemos formalmente unidos como Iglesia.

Los sacerdotes, religiosos y religiosas tienen obligación de rezar el Oficio Divino.

La Iglesia invita a TODOS a rezar la Liturgia de las Horas:

"Se invita encarecidamente también a los demás fieles a que, según las circunstancias, participen en la Liturgia de las Horas, puesto que es acción de la Iglesia. Código de Derecho Canónico [Canon 1174 § 2.]"

La Liturgia de las Horas se reza en diferentes "horas" del día.

Las principales son los "laudes", que se hacen por la mañana antes de comenzar las labores , y las "vísperas", al atardecer, cuando regresamos a casa. Cada una requiere solo unos 15 minutos y se pueden muy bien hacer en familia. ¡Le recomendamos que le pida a un sacerdote o religiosa para que le enseñe y se una a la oración de la Iglesia!

Ya los judíos desde antes de Cristo tenían la práctica de orar en horas establecidas. Jesús mismo, como judío piadoso, rezaba en estas horas. En la hora nona, mientras colgaba de la cruz, rezó las primeras palabras del salmo 22: "Dios mío, por qué me has abandonado"

Según las Sagradas Escrituras debemos orar sin cesar:

"(Jesús) les decía una parábola para inculcarles que era preciso orar siempre sin desfallecer" (Lucas 18,1).

San Pablo enseña a vivir "perseverantes en la oración" (Romanos 12,12).
La Iglesia siempre ha enseñado la importancia de la oración continua. Los Hechos de los Apóstoles presenta el testimonio de los primeros cristianos: "Todos ellos perseveraban en la oración" (Hechos 1,14).

El oficio divino es la forma oficial de implementar en la vida diaria la "oración continua" de manera que se mantenga una perpetua comunión con Dios. El oficio, siendo oración hecha como Cuerpo de Cristo, es la misma respiración de la Iglesia y expresión de la vida cristiana que es unión con Dios.

Las horas del Oficio Divino

Estas horas se llaman "Horas Canónicas". Recuerde que no es necesario para los laicos rezarlas todas para participar de esta oración. Pueden reducir el oficio a estas dos horas: Los Laudes antes de ir a trabajar y las Vísperas al terminar los trabajos.

Maitines (la oración de la mañana) también llamadas (matutinae laudes o alabanzas matutinas). El nombre es del latín matutinus. La primera de las horas canónicas. Antiguamente se cantaban los maitines durante las primeras horas del día, poco después de la media noche.


Laudes, que significa "alabanzas". Es, con las vísperas, una de las horas principales. Consiste de un himno, dos salmos, un cántico del Antiguo o del Nuevo Testamento, una lectura corta de la Biblia, el Benedictus, responsorios, intercesiones, el Padrenuestro y una oración conclusiva.

"Horas Menores"
Prima: primera hora después de salir el sol, aprox. 6AM
Tercia: tercera hora después de salir el sol, aprox. 8AM
Sexta: sexta hora, aprox. 11AM
Nona: novena hora, aprox. 2PM

Vísperas: (viene de "vesper": tarde). Es el oficio de la tarde. Consiste de un himno, dos salmos, un cántico del Antiguo o del Nuevo Testamento, una lectura corta de la Biblia, el Magnificat de la Santísima Virgen, responsorios, intercesiones, el Padrenuestro y una oración conclusiva.

Completas: oraciones del oficio divino al acostarse.

En los monasterios suelen cerrar el oficio las antífonas de la Santísima Virgen María, costumbre que parte del siglo XIII

También se reza diariamente el Oficio de las lecturas que consiste en tres salmos y de dos lecturas, una de la Biblia y la otra de otra fuente, generalmente de los Padres, de los santos o de un documento de la Iglesia.

Historia

Durante la Edad Media el Oficio Divino se organizó partiendo principalmente de los monasterios benedictinos. En su regla, San Benito recomienda insistentemente a sus monjes que durante sus viajes no dejen pasar las horas de la oración. Debían rezar cada semana el salterio íntegro (los 150 salmos). Para rezar algunas horas, las "horas menores", no era obligación acudir a la iglesia, sino que, al escuchar la trompeta o campana, los monjes, interrumpiendo sus ocupaciones se ponían a orar en el lugar que se encontraban (como hacen los musulmanes). Para las "horas mayores", (maitines, laudes, vísperas), toda la comunidad se reunía en la iglesia.

A partir del siglo XII, por la influencia de los frailes menores (Franciscanos), que viajaban con frecuencia, se promulgó un libro abreviado (breviario) ya que era imposible llevar los numerosos volúmenes que se requieren en el monasterio. La actual forma del Oficio Divino fue promulgada por el Papa Paulo VI en 1970 en la constitución apostólica Laudis Canticum. Los textos y los arreglos de la liturgia de las horas fueron revisados de acuerdo a las directrices del Concilio Vaticano Segundo (Constitución sobre la Liturgia, IV, 83-101).

Organización del Oficio Divino

Como aparece en el Breviario, el oficio está dividido en:

El Propio del Tiempo, con lecturas bíblicas y homilías.
Solemnidades del Señor
El Ordinario (el orden regular cuando no hay una fiesta señalada)
El Salterio (salmos para las diferentes horas) que sigue un ciclo de cuatro semanas.
El Propio de los Santos, con secuencia de fiestas
Oficios Comunes, para las Misas votivas
El Oficio de los Muertos.
Un suplemento contiene cánticos y lecturas de la Palabra para las vigilias, pequeñas oraciones de intercesión, e índices detallados.
La revisión del Breviario desde el Concilio Vaticano Segundo prescribe:

Oficio de las Lecturas, Oración de Laudes (mañana), Oración del Día (optar por una de las menores), Oración de Vísperas (Atardecer) y Completas (Oración de la Noche). Estas incluyen las antífonas apropiadas, así como las oraciones, salmos, cánticos, himnos, y responsorios que aparecen en el breviario.

Para todo el clero, religiosos y religiosas, el Oficio Divino continúa siendo obligación formal. Su primer cometido es orar por el pueblo y en nombre del pueblo que se les ha encomendado. Lo ideal es que el clero rece con su pueblo en cuanto sea posible

Aunque no es obligación para los laicos, La Iglesia recomienda a todos los fieles que recen el Oficio Divino. San Pío X, en 1903 exhortó encarecidamente al pueblo cristiano a participar en el Oficio Divino. El Concilio Vaticano II confirmó esta recomendación que aparece también en el Catecismo de la Iglesia Católica:

#1196 Los fieles que celebran la Liturgia de las Horas se unen a Cristo, nuestro Sumo Sacerdote, por la oración de los salmos, la meditación de la Palabra de Dios, de los cánticos y de las bendiciones, a fin de ser asociados a su oración incesante y universal que da gloria al Padre e implora el don del Espíritu Santo sobre el mundo entero.

Aparece también en la actual ley canónica:

"Se invita encarecidamente también a los demás fieles a que, según las circunstancias, participen en la Liturgia de las Horas, puesto que es acción de la Iglesia." -Canon 1174

Fuente: Corazones.org

El desprendimiento emocional y la codependencia


Decimos que existe atadura emocional cuando una persona se encuentra aferrada emocionalmente a cosas negativas o patológicas de alguien que lo rodea; sea esposo, hijo, pariente sanguíneo o político, compañero de trabajo, etc. Esta codependencia se manifiesta de dos maneras especialmente: un entrometimiento en las cosas ajenas que no le conciernen y, también, asumiendo las responsabilidades del otro individuo, lo que propicia un comportamiento irresponsable de su parte.

Una de las primeras cosas que uno tiene que hacer cuando se va a curar de la codependencia es empezar el proceso del desprendimiento emocional. No se trata de distanciamiento físico, aunque en los casos de violencia extrema, hay que recurrir a él. Sino, más bien, de no aceptar conductas inadecuadas como: adicción a las drogas, agresividad extrema, actos de rebeldía y maltratos.

Es muy doloroso cuando uno tiene que aconsejar a un padre el desprendimiento emocional de un hijo, y que este lo confunda con desamor, desinterés o ignorancia del problema. La mayoría de las veces, los padres reaccionan mal porque piensan que se les está indicando que dejen a un lado el dolor que la situación les produce. ¡No se trata de eso! Ningún terapeuta puede quitar el dolor a nadie; pero sí le puede quitar la necesidad obsesiva de intervenir, o de pretender tomar el control de una situación que se le ha salido de las manos.

Las personas que están atadas emocionalmente a alguien se sienten responsables por cada una de las cosas que hagan o dejen de hacer los otros. Y piensan que pueden tener el control o pueden evitar que esa persona llegue a actos de irresponsabilidad como por ejemplo: drogarse o conducir en estado de ebriedad. El codependiente, entonces, se vuelve protector. Está siempre tratando de averiguar que pasará, dónde estará, con quien estará, que estará haciendo. Y deja de vivir su vida para vivir en función del otro. Esto afecta su entorno, sus relaciones sociales, familiares y laborales y, hasta su salud. Es un comportamiento patológico. Es una enfermedad.

Entrar en el proceso de desprendimiento emocional es indispensable para mejorar la autoestima de cualquier paciente, pero es necesario también, que esa disposición nazca de sí mismo. ¿Por qué? Porque ninguna persona puede empezar a trabajar autoestima, ni puede cuidarse, ni menos quererse, si primero no hace un distanciamiento de la persona que la está agrediendo. Y por mucho que se preocupe, por mucho que sufra, no va a lograr nada. No hay madre o padre que por medio de amenazas, lloros o ruegos, logre que su hijo deje su adicción a las drogas o las malas compañías. Por eso hay que aprender a desprenderse totalmente.

Una de las primeras cosas para empezar un desprendimiento emocional es tener conciencia de que uno está atado emocionalmente a alguien.

Desprenderse emocionalmente es no entrar en el juego, no prestarse para ser abusado, ni de palabra, ni de obra. Si usted ya conoce el problema, no se exponga, corte por lo sano. En muchos casos la solución esta en la oración. Dejar que Dios haga su obra. Él siempre tiene armas más eficaces que nuestras pobres fuerzas.

Nosotros tenemos que hacer nuestra parte y, muchas veces, nuestra parte es no hacer nada. O hacerlo de una manera positiva, diferente. Cambiar la estrategia: Mira fulano, ¿sabes qué? He asumido otra postura en mi vida. De ahora en adelante, no te voy a admitir ningún maltrato ni grosería. Te quiero muchísimo y estoy dispuesta a ayudarte en todo cuanto esté a mi alcance, pero no soportaré por más tiempo tu mala conducta. Tú sabes que necesitas una terapia, así que cuanto antes, mejor. Eso es desprendimiento. No hay lamentos, no hay reproches, no hay imposiciones. Das una solución pero al mismo tiempo, tomas distancia del problema.

Desprendimiento no es falta de amor. Desprendimiento es: ya no puedo con esta situación, ya no tengo ningún control sobre ese hijo, sobre ese marido, sobre ese problema. Por más que he tratado de ayudarlo no he podido. Cuando no se pueden cambiar las cosas que suceden a su alrededor, es más sano empezar a mirarlas de otra forma. Al cambiar la percepción de las cosas, logrará que ellas no lo maltraten y sacará provecho de ellas. Eso es crecimiento. Es el momento de empezar a trabajar con uno mismo y la única forma de lograr el cambio de los demás. Un cambio de actitud hace que las personas que nos rodean se movilicen hacia un cambio también, para tratar de amoldarse a la nueva situación. Esto es sano.

Si continúa atado emocionalmente, su vida se desbarata, porque tiende a vivirla desde la anormalidad del otro. Eso es precisamente codependencia. Y el tratamiento es el desprendimiento emocional. Los pasos para ese desprendimiento son:

1) Tomar conciencia del problema. Es darse cuenta de que está atada emocionalmente. ¿De qué manera me doy cuenta? Cuando el problema me envuelve todo el día y no dejo de pensar en él, cuando estoy siempre buscando la forma de resolverlo. Es decir, cuando mi mente, mi cuerpo, mi energía, están en función de una situación que atañe a otra persona, y no lo puedo evitar. Estoy viviendo en función de otra persona, y esto es desgastante, negativo, improductivo.

2) La determinación de una recuperación. Voy a recuperarme, cueste lo que cueste. Así tenga que curarme del amor, o del desamor.

3) Buscar ayuda. Espiritual y terapéutica. Porque, toda persona que se enrede en una atadura no está bien psicológicamente, y mucho menos lo está, quien se deja enredar. O sea que en este paseo hay dos enfermos: el que enreda y el que se deja enredar.

Aunque busque ayuda terapéutica, sin ayuda espiritual nadie puede lograr el desprendimiento emocional. Porque, los que son padres, saben cuan doloroso resulta separarse de un esposo y hacer el desprendimiento emocional correspondiente, cuanto más con un hijo. Resulta desgarrador. Dios es el Único que puede ayudar a pasar ese dolor. Al terapeuta se va una vez. Dios, en cambio, permanece siempre con nosotros, día y noche. Solo Él puede ayudar a desprenderse y sana la herida producida por el maltrato.

Recuerde: no hay amores genuinos hasta que no exista un amor propio verdaderamente sano. Si no nos amamos a nosotros mismos, no podemos amar a nadie y todo lo que demos a los demás será dañino, neurótico; solo servirá para ayudar a crecer la anormalidad de la otra persona.

El desprendimiento no se da de un día para otro, tarda mucho. Pero poco a poco se va logrando. No gaste su vida en cosas ajenas que no puede resolver, o que no le corresponde hacerlo. Esto no es falta de caridad. Mejor dicho, sí es falta de caridad (amor) con usted misma. !
Buena! Usted que se pasó el día y la noche, y tal vez la vida entera, ayudando inadecuadamente a una persona.

Esto significa que a la primera persona que usted tiene que ayudar adecuadamente, es a usted mismo, o a alguien que esté atado emocionalmente. Porque la persona codependiente, o la persona controladora, o la persona salvadora, tiende a actuar así con todo el mundo, y nunca deja un espacio para ella. Para cuidarse, para respetarse, para tenerse en cuenta, para decir no. Siempre tiende a subirse en el tren de cualquiera que esté mal. Esto demuestra su baja autoestima.

El remedio está, pues, en valorarse y en aceptar que por mucho que usted haga, no puede evitar el comportamiento inadecuado de la otra persona. Solo esa persona puede hacerlo y, casi siempre, dispone de los medios necesarios. Solo tiene que buscarlos. Solo tiene que querer hacerlo.

Pregunta del público

A una pregunta de una madre angustiada por el comportamiento rebelde de su hijo de doce años, que fue abusado por su padre desde muy pequeño con golpes y gritos, la doctora responde: La agresividad, solo genera más agresividad.

"Recuerden que, en los hogares disfuncionales donde ha habido mucha agresividad, la reacción "normal" de ese niño, pasado por patrones inadecuados, es de agresividad. Y la única terapia para eso es el amor. Con amor se consigue todo. Un adulto puede poner freno al daño que le están causando, un niño no. Si el niño solo recibe ofensas y maltratos, eso es lo que aprende; él no tiene filtro, no tiene defensa. Si encima, al comenzar a actuar como le enseñaron, los padres y maestros lo acusan constantemente por su mal comportamiento, lo único que van a generar en él es una mayor rebeldía. Él no puede entender por qué razón no puede actuar como lo hicieron sus padres.

Hay muchos niños abusados mal diagnosticados como Attention Deficient Disorder, y tomando Ritalin, porque para padres y terapeutas resulta mucho más fácil ponerle ese rotulo al niño, que sentar a los padres en el banquillo de los acusados y buscar la causa del problema. La solución a estos problemas de abuso es buscar ayuda. Con el sacerdote, con el terapeuta, con los distintos grupos donde le den apertura y se permeabilice para cambios. Para preguntarse: si estoy involucrado en esto, estoy sometido a una atadura emocional. ¿Quiero seguir ahí? O...!Quiero cambiar!

Nota: Este es el resumen de la charla que dio la Dra. Gómez en una iglesia en Miami, Florida, EE.UU. Se reproduce con su autorización. La Dra. es psiquiatra, psicoterapeuta y experta en violencia doméstica y codependencia.

Autor: . Dra. María Gómez | Fuente: Vida Humana.org