sábado, 31 de enero de 2015

No sé orar




1. Comienza por saber escuchar. En el silencio y en tu interior, el Cielo emite noche y día.

2. No ores para que Dios realice tus planes, sino para que tú intérpretes los planes de Dios.

3. Pero no olvides que la fuerza de tu debilidad, es la oración. Cristo dijo: «Pedid y recibiréis»

4. El pedir tiene su técnica: Hazlo atenta/o, humilde, confiada/o, sin titubear e insistente, y por nuestro Señor Jesucristo que vive y reina por los siglos de los siglos, amén.

5. ¿No sabes qué decirle a Dios? Háblale de tus intereses. Muchas veces. Y a solas.

6. No conviertas tu oración en un monólogo, harías a Dios autor de tus propios pensamientos, háblale y espera su respuesta. Poco a poco aprenderás que esa voz interior, ese sentimiento, esa seguridad, o esa moción en tu corazón, es su respuesta.

7. Cuando ores, no seas ni engreído, ni demasiado humilde. Con Dios no se valen trucos… Sé cual eres.

8. ¿Y qué de las distracciones involuntarias? No te preocupes, Dios y el sol broncean con sólo ponerse delante.

9. Si alguna vez piensas que cuando hablas a Dios Él no te responde, abre la Biblia y lee.

10. No hables nunca de «ratos de oración»; ten «vida de oración»