martes, 5 de enero de 2016

Maria dame tu mano



Madre, dame tu mano y no me sueltes,
déjame apoyarme en Ti al andar.
Enséñame el camino que sólo me conduzca
a tu Hijo con quien anhelo un día estar.
Pídele a el que perdone mis falencias,
mi falta de paciencia, también de piedad,
que me dé fuerzas para sobrellevar el peso
de las injusticias que me hacen a menudo llorar. Enjuga mis lágrimas con Tu dulzura de siempre, cubre con Tu manto mis penas y ansiedad, regálame la paz que de Tus ojos mana y muéstrame las huellas del amor y la humildad.