miércoles, 15 de julio de 2015

Acto de Consagración a Nuestra Señora del Carmen



¡Oh María! Reina y Madre del Carmen, vengo hoy a consagrarme enteramente a Vos; como la Madre de Gracia debo todo lo que tengo y soy, mi vida entera es un pequeño pago por las muchas gracias que me han venido de Dios por vuestras manos. Ya que veis con ojos de especial bondad a los que visten vuestro Escapulario, os imploro fortaleced mi debilidad con vuestra fuerza, iluminad mi mente con vuestra sabiduría, aumentad en mí la fe, la esperanza y la caridad, para que pague día con día, mi deuda de humilde homenaje a vos.

Que vuestro Escapulario mantenga vuestros ojos de misericordia vueltos hacia mí y me traiga especial protección en mi lucha diaria para ser fiel a vuestro Divino Hijo y a vos.
Que me separe de todo lo que es pecaminoso en la vida y me recuerde constantemente de mi deber de contemplaros y de vestirme con vuestras virtudes. De aquí en adelante, me esforzaré por vivir en la dulce compañía de vuestro espíritu, para ofrecer todo a Jesús por vuestro medio y hacer mi vida el espejo de vuestra humildad, caridad, paciencia, mansedumbre y piedad.

¡Oh amadísima Madre! Sostenedme con vuestro amor inagotable para que yo, indigno pecador, llegue un día a cambiar mi Escapulario por el vestido de boda del Cielo y vivir allí con vos y con los Santos del Carmen en el Reino de vuestro Hijo.


¡Oh bellísima flor del Carmelo, ruega por nosotros!