sábado, 27 de junio de 2015

Novenario por los sacerdotes



Acto de Contrición

Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén

Invocación al Espíritu Santo:

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles, y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía Tu Espíritu Creador y renueva la faz de la tierra. Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz del Espíritu Santo; haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar siempre el bien y gozar de su consuelo.  Amén

Oración al Espíritu Santo por los sacerdotes para pedir la renovación de los dones recibidos de Dios:

Espíritu Santo, en este día Te pido que vuelvas a inundar el alma de Tu sacerdote_________ como en el día de su ordenación. Que vuelva el a sentir el gozo, la felicidad, la emoción tan grande de ese día. Que nunca deje de sentir, lo que sintió ese primer día, que nunca se vaya a convertir su vida en una rutina, que cada día amanezca con el mismo celo y la misma voluntad de servirte, sirviendo a los demás. Haz que de siempre buen ejemplo sin provocar envidias, haz que los que se acerquen a él sientan que se acercaron a Ti y que por medio de él tocaste sus vidas. Dale la humildad de reconocer que no somos nada, ni somos dignos de nada pero que por medio de Tu misericordia y por medio de Tu amor nos das todo sin merecerlo y que lo único que nos queda es aceptarlo y pasar cada instante de nuestras vidas agradeciéndotelo

Oración por los sacerdotes

Señor, Dios nuestro Jesucristo. Gracias por dejarnos tu presencia a través de la Santa Madre Iglesia, el Papa, los obispos y sacerdotes. Tú los llamaste a ser pastores y guías de tu rebaño. Ellos respondiendo a tu llamado, dejan todo por seguirte, se niegan a sí mismos y van tras tus huellas. Entregan sus vidas por sus ovejas, buscan la oveja perdida y la devuelven al redil. Nos alimentan con tu Cuerpo y con tu Sangre y nos conducen a la Vida Eterna. Te suplico por todos los Sacerdotes, los protejas y bendigas.

De forma especial te presento a este sacerdote  (nombre a los sacerdotes por quienes se ora, o por todos los sacerdotes)  por quien hoy ofrezco todas mis oraciones, sacrificios y buenas obras. Aliéntalo en la lucha, fortalécelo en la debilidad, confórtalo en el cansancio. Se su alegría en las tristezas y su refugio ante las incomprensiones.

Bendice sus trabajos y esfuerzos. Líbralo de sucumbir ante los ataques del enemigo. Haz de él un sacerdote santo, como Tú y el Padre son santos. Y, ante tٌí, Virgen Santísima, Madre Sacerdotal, coloco a este sacerdote (nombre de sacerdote por el cual se ora o por todos los sacerdotes) ante tu presencia. Acógelo con Amor de Madre, protégelo, anímalo, defiéndelo y confórtalo en todo momento. Se la custodia de su vocación y providente en todas sus necesidades. Bajo tu amparo deposito mis ruegos, para que se los presentes a Jesús cual si fueran tuyos. Que no quede ningún sacerdote sin tu santa intervención.

¡Oh Madre Sacerdotal! Te lo pido a Ti oh Padre, en Nombre de Jesucristo tu Hijo, Sumo y Eterno Sacerdote, en unión del Espíritu Santo, toda Gloría, Honor y Majestad. Amén.  
Padrenuestro, Ave María y Gloria. 

ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes, y tú Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos que andan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén.

Preciosa Sangre de Cristo; ten misericordia de tus sacerdotes
María Madre de los sacerdotes; ruega por nosotros
San Miguel Arcángel; ruega por nosotros
San Juan Bautista María Vianney; ruega por nosotros