miércoles, 17 de junio de 2015

Las cosas no siempre son lo que parecen



Dos ángeles que viajaban pararon a pasar la noche en el hogar de una familia rica.

La familia era grosera y rechazó la estancia de los ángeles en el cuarto de
huéspedes de la mansión.

En su lugar, los ángeles fueron hospedados en un espacio frío del sótano. Hicieron su
cama en el suelo duro, entonces, el ángel más viejo vio un agujero en la pared y lo reparó.

Cuando el ángel más joven le preguntó porqué lo hizo, el ángel viejo le contestó que
"las cosas no son siempre lo que parecen".

La noche siguiente, los ángeles se hospedaron en un hogar muy pobre, pero el granjero y su esposa eran muy hospitalarios. Después de compartir el poco alimento que tenían, los esposos dejaron dormir a los ángeles en la cama de ellos para que estuvieran cómodos el resto de la noche.

Cuando el sol salió a la mañana siguiente los ángeles encontraron al granjero y a su esposa hechos pedazos: su única vaca, de la cuál obtenían dinero por su leche, posaba muerta en el campo.

El ángel joven se enfureció y le preguntó al ángel viejo por qué permitió que esto sucediera. El primer hombre tenía todo y le ayudaste, la segunda familia tenía muy poco y estaban dispuestos a compartir todo y dejaste morir a su única vaca.

"Las cosas no siempre son lo que aparentan" le contestó el viejo ángel.

Cuando permanecíamos en el sótano de la mansión, noté que había oro en ese agujero de la pared. Puesto que el propietario era tan obsesionado, avaro y poco dispuesto a compartir su buena fortuna, sellé la pared para que él jamás lo encuentre.

Entonces, ayer en la noche cuando nos dormimos en la cama de los granjeros, el ángel de la muerte vino por su esposa. Le di la vaca en lugar de ella.

"Las cosas no son siempre lo que parecen".

Esto es a veces exactamente lo qué sucede cuando las cosas no resultan de la manera que esperamos.

Si tienes fe, necesitas confiar en ese resultado y esta será tu única ventaja. Puede ser que no lo sepas hasta tiempo más adelante.

Dios actúa de maneras extraordinarias a nuestro entendimiento, así que cuando no entiendas qué está haciendo, no te preocupes, Él sabe perfectamente lo que hace.


Recuerda que todas las cosas ayudan a bien para los que aman a Dios.