martes, 10 de marzo de 2015

Oración por el que está triste o deseperado



Padre de bondad, Padre de amor, te bendigo, te alabo y te doy gracias porque por amor nos diste a Jesús. Gracias Padre porque a la luz de tu Espíritu comprendemos que Él es la luz, la verdad y el Buen Pastor, que ha venido para que tengamos vida y la tengamos en abundancia.

Hoy Padre quiero presentarte a... Tú lo (a) conoces por su nombre. Te lo (a) presento, Señor, para que tu pongas tus ojos de Padre amoroso en su vida. Tú conoces su corazón y conoces las heridas de su historia. Tú conoces todo lo que él (ella) ha querido hacer y no lo ha hecho. Conoces también lo que hizo o le hicieron lastimándolo (a). Tú conoces sus limitaciones, errores y su pecado. Conoces los traumas y complejos de su vida.

Hoy, Padre, te pedimos que por el amor que le tienes a tu Hijo, Jesucristo, derrames tu santo Espíritu sobre este hermano (a) para que el calor de tu amor sanador, penetre en lo más íntimo de su corazón. Tú que sanas los corazones destrozados y vendas las heridas sana a este hermano (a), entra en ese corazón, Señor, como entraste en aquella casa donde estaban tus discípulos llenos de miedo. 

Tú te apareciste en medio de ellos y les dijiste: "Paz a vosotros". Entra en este corazón y dale tu paz. Llénalo de amor. Sabemos que el amor echa fuera el temor. Pasa por su vida y sana su corazón. Sabemos, Señor, que tú lo haces siempre que te lo pedimos, y te lo estamos pidiendo con María, nuestra Madre, la que estaba en las bodas de Caná cuando no había vino y tú respondiste a su deseo transformando el agua en vino.

Cambia su corazón y dale un corazón generoso, un corazón afable, un corazón bondadoso, dale un corazón nuevo. Haz brotar, Señor, en este hermano (a) los frutos de tu presencia. Dale el fruto de tu Espíritu que es el amor, la paz, la alegría. Haz que venga sobre él (ella) el Espíritu de las Bienaventuranza, para que él (ella) pueda saborear y buscar a Dios cada día viviendo sin complejos ni traumas junto a su familia y a las personas que ama. Te lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.