sábado, 7 de febrero de 2015

Oración para poder perdonar




Señor Jesús, hoy te pido la gracia de poder perdonar a todos los que me han ofendido en la vida. Sé que Tú me darás la fuerza para perdonar.
Te doy gracias porque Tú me amas y deseas mi felicidad más que yo mismo/a.
Señor, yo te perdono por todas las veces que pensé que Tú en­viabas la muerte a mi familia y la gente decía que era "la volun­tad de Dios". Si ha habido algún resentimiento subconsciente en mí yo te perdono, Señor.
Yo te perdono también por las dificultades, problemas económi­cos, castigos, ya que pensaba que Tú los enviabas a mí y a mis familiares. Señor, es posible que de niño/a haya guardado estos resentimientos, pero ahora yo te perdono.
Señor me perdono a mí mismo/a por mis pecados, por mis faltas y mis caídas. Por todo lo que es verdaderamente malo en mí, por todo lo que pienso que es malo, me perdono a mí mismo/a. Me perdono por cualquier participación en espiritismo, brujerías, horóscopos, consultas de adivinos y búsquedas de suerte. Por tomar tu Nombre sin necesidad, y por no adorarte como Tú te mereces.
Por haber herido a mis padres, por emborracharme, por dro­garme, por mis pecados contra la pureza, por adulterio, por abor­to, por robar, por mentir, por todo esto me perdono sincera­mente. Gracias, Señor, por tu gracia en este momento.
Yo perdono sinceramente a mi madre, yo le perdono todas las veces que ella me hirió, me causó resentimiento, que se enojó conmigo y todas las veces que ella prefirió a mis hermanos y a mis hermanas en vez de mí. Le perdono las veces que me dijo: "Tonto/a", "feo/a", "estúpido/a", "el/la peor de todos mis hi­jos", y porque dijo que le costé mucho dinero. Por las veces que ella me dijo que no era deseado/a, que vine a este mundo por casualidad, o que no era lo que ella había querido, que fui una equivocación. Yo la perdono de todo corazón.
Yo perdono a mi padre. Yo le perdono por las veces que no me ayudó, por su falta de amor, afecto y atención. Yo lo perdono por su falta de tiempo, y por no estar conmigo dándome su compañía. Yo le perdono sus hábitos de beber, sus discusiones y peleas con mi madre y con mis hermanos. Por sus castigos seve­ros, por abandonarnos, por haberse alejado de casa, por divor­ciarse de mi madre y por las veces que prefirió estar fuera de casa. Yo lo perdono.
Señor, quiero que mi perdón llegue a mis hermanos y hermanas. Perdono a los que me rechazaron, mintieron acerca de mí, que me odiaron y guardaron rencor. A los que me hirieron física y espiritualmente. Aquellos que eran demasiado severos conmigo, me castigaron y que, de alguna manera me hicieron la vida desa­gradable. Yo les perdono.
Señor, perdono a mis amigos y amigas, a los que hablaron mal de mí, que perdieron contacto conmigo, que no me dieron apoyo, que no estuvieron disponibles cuando yo los necesité, a los que les presté dinero y no me lo devolvieron, yo les perdono.
Señor, yo perdono al (a la) que fue mi enamorado/a. Por su falta de sinceridad, por engañarme, serme infiel, utilizarme, indu­cirme al aborto, hacerme sufrir a mí y a mis familiares, perjudi­carme en mis estudios, humillarme, dejarme por otra persona, alejarme de Ti. Yo le perdono.
Señor, yo perdono a mi esposo/a por sus faltas de amor, afecto, consideración, apoyo, atención, comunicación; por sus faltas, sus caídas, sus debilidades, sus acciones y palabras que me hirie­ron y me molestaron. Yo le perdono.
Señor ayúdame a perdonar a mis suegros, a mis abuelitos y abuelitas y a todos los que hayan interferido con mi vida familiar y hayan sido posesivos en relación a algún aspecto de mi vida. Yo los perdono.
Jesús, ayúdame a perdonar a mis compañeros de trabajo que me desagradan y que me hacen la vida molesta. A aquellos que me recargan de tareas, que me critican, que no cooperan conmigo, y a los que se esfuerzan por quitarme mi trabajo. Yo les perdono.
También perdono a mi Obispo, a mi Párroco, a mi Iglesia, a mi Comunidad: por su falta de apoyo, su mezquindad, su falta de amistad, por no alentarme como debían, por no ser una inspiración para mí, por no ponerme en puestos en los que yo me sentía capacitado/a, por no invitarme a servir en tareas en las que yo creía ser útil y por todas las heridas que me causaron. Yo les perdono.
Señor, perdono a todos los profesionales que de alguna forma me odiaron: doctores, enfermeras, abogados, policías, empleados... Por todo lo que hayan hecho, yo los perdono.
Señor, yo perdono a mi jefe de trabajo por no pagarme lo debido, por no apreciar mi trabajo, por no ser bondadoso y razonable conmigo, por tener mal carácter, ser poco amistoso, por no darme un puesto mejor y no felicitarme en mi trabajo cuando .me lo merecía. Yo lo perdono.
Señor, perdono a mis profesores e instructores, tanto del pasado como del presente. A aquellos que me castigaron, me humillaron, insultaron, fueron injustos conmigo, se burlaron, me dijeron tonto/a, estúpido/a e hicieron que me quedara después de clase. Yo los perdono.
Señor Jesús, yo oro en forma especial para obtener la gracia de perdonar a la persona que más me haya ofendido.
Te pido poder perdonar a quien considero mi peor enemigo, al que me cueste más perdonar o por el que digo que nunca lo per­donaría.
Gracias, Señor, porque me libras del mal y me ayudas a perdonar. Gracias por tu amor y tu paz. Haz que tu Espíritu Santo ilumine todos los rincones de mi mente. Amén.