jueves, 22 de enero de 2015

Sigue orando, no te detengas



Has llegado a un punto que las cosas se están poniendo peor que al principio.
Tal parece que aquello que vislumbrabas que se iba a realizar, ahora se ha esfumado.
¡Que tristeza!
¡Que desilusión!

¡Tus ánimos están por los suelos!
¡Ya no soportas los comentarios de las personas cercanas a tí!

 
Sientes como que si pesadas cadenas te imposibilitan para salir adelante.
Sientes una gran carga sobre tus hombros 

que inevitablemente has de llevar y resolver.
No dispones de recursos.
Y todo lo tienes totalmente en contra.
Todas las puertas completamente cerradas.

¡Hasta ya dejaste de orar!

Pero el consejo de hoy es:
¡Sigue orando!  ¡No te detengas!

Sigue orando aunque veas que las cosas se están poniendo peor.
Insiste en la oración aunque todo lo veas al revés 

y estés entrando en las fronteras de la desesperación. 

Clama por eso imposible.
Clama aunque todos te digan que ya no se puede hacer nada.
Clama aunque ya sea demasiado tarde.
Clama aunque te veas en la soledad del desierto.
Clama con insistencia.


Dios desea mostrarte como Él es capaz de obrar cuando humanamente 
ya no se puede hacer nada y en el tiempo que Él dispone.
Cuando ya no existe ni la más remota posibilidad que eso suceda.

Es así como comprobarás que Dios, sí es Dios Todopoderoso.
Es necesario que así sea, para que puedas afirmarlo 

con convicción a las personas que dudan de Su poder.

Dios mismo te dice hoy:
"Clama a Mí y Yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces." (Jeremías 33:3)

 
José Alfredo Liévano