sábado, 24 de enero de 2015

¿Creyente o discípulo?


Todo discípulo es un creyente, pero no todo creyente es un discípulo.

1.- El creyente suele esperar panes y peces; el discípulo es un pescador.
2.- El creyente lucha por crecer; el discípulo por reproducirse.
3.- El creyente se gana; el discípulo se hace.
4.- El creyente depende en gran parte de los pechos de la madre; el discípulo está destetado para servir. 1ª Samuel 1:23,24.
5.- El creyente gusta del halago; el discípulo del sacrificio vivo.
6.- El creyente entrega parte de sus ganancias; el discípulo entrega parte de su vida.
7.- El creyente puede caer en la rutina; el discípulo es revolucionario.
8.- El creyente busca que le animen; el discípulo procura animar.
9.- El creyente espera que le asignen tarea; el discípulo es solícito en asumir responsabilidades.
10.- El creyente murmura y reclama; el discípulo obedece y se niega a si mismo.
11.- El creyente suele ser condicionado por las circunstancias; el discípulo aprovecha las circunstancias para ejercer su fe.
12.- El creyente reclama que le visiten; el discípulo visita.
13.- El creyente busca en la Palabra promesas para su vida; el discípulo busca vida para cumplir las promesas de la Palabra.
14.- El creyente es yo; el discípulo es ellos.
15.- El creyente se sienta para adorar; el discípulo le anda adorando.
16.- El creyente pertenece a una institución; el discípulo es una institución él mismo.
17.- En el creyente la unión del Espíritu Santo es confirmación y meta; en el discípulo es medio para lograr la meta de ser testigo eficaz a toda criatura.
18.- El creyente vale para sumar; el discípulo para multiplicar.
19.- Los creyentes aumentan la comunidad; los discípulos aumentan las comunidades.
20.- Los discípulos de la iglesia primitiva trastornaron el mundo; los creyentes del siglo XXl lestán trastornados por el mundo.
21.- Los creyentes esperan milagros; los discípulos obran milagros.
22.- El creyente es un ahorro; el discípulos una inversión.
23.- Los creyentes destacan llenando el templo; los discípulos se hacen para conquistar el mundo.
24.- Los creyentes suelen ser fuertes como soldados acuartelados; los discípulos son soldados invasores.
25.- El creyente cuida de las estacas de su tienda; el discípulo ensancha el sitio de su cabaña.
26.- El creyente hace hábito; el discípulo rompe los moldes.
27.- El creyente sueña con la iglesia ideal; el discípulo se entrega para lograr la iglesia real.
28.- La meta del creyente es ganar el cielo; la meta del discípulo es ganar almas para el cielo.
29.- El creyente maduro se hace discípulo; el discípulo maduro asume los ministerios del cuerpo.
30.- El creyente necesita de campañas para animarse; el discípulo vive en campaña porque está animado.
31.- El creyente espera un avivamiento; el discípulo es parte de él.
32.- El creyente agoniza sin morir; el discípulo muere y resucita para dar vida.
33.- El creyente aislado de su congregación se lamenta de no tener ambiente; el discípulo crea ambiente para formar una congregación.
34.- Al creyente se le promete una almohada; al discípulo una cruz.
35.- El creyente es socio; el discípulo es siervo.
36.- El creyente se enreda con la cizaña; el discípulo supera las escaramuzas del diablo y no se deja confundir.
37.- El creyente es espiga; el discípulo es grano lleno en la espiga.
38.- El creyente es “ojalá”; el discípulo es “Heme aquí.”
39.- El creyente, quizá predica el Evangelio; el discípulo hace discípulos.
40.- El creyente espera recompensa para dar; el discípulo es recompensado cuando da.
41.- El creyente es pastoreado como oveja; el discípulo apacienta los corderos.
42.- El creyente recibió la salvación por la cruz de Cristo; el discípulo toma su cruz cada día y sigue a Cristo.
43.- El creyente espera que oren por él; el discípulo ora por los demás.
44.- El creyente se congrega para encontrar al Señor; el discípulo trae la presencia del Espíritu Santo.
45.- Al creyente le es predicada la salvación por la Sangre de Cristo; el discípulo toma la Santa Cena y anuncia a las potestades de los aires la victoria de Cristo en él, para gloria de Dios.
46.- El creyente sigue intentando limpiarse para ser digno de Dios; el discípulo no se mira más y obra en la fe de que Cristo le ha limpiado.
47.- El creyente espera que le interpreten las escrituras; el discípulo conoce al Señor y habla de Él.
48.- El creyente no se trata con miembros de las diferentes denominaciones; el discípulo se hace como los demás para ganar a algunos de ellos para Dios.
49.- El creyente busca consejos de los demás para tomar una decisión; el discípulo ora a Dios, lee la Palabra y en fe toma una decisión.
50.- El creyente espera que el mundo se perfeccione; el discípulo sabe que éste no es el Reino de Dios y espera su venida.

Yo ¿Todavía soy creyente? ¿Qué espero? ¿En qué me afano?
¡Debo de ser sincero conmigo mismo! Pasar de creyente a discípulo.

Divino Maestro tus enseñanzas están en el Evangelio, dame sabiduría para comprenderlas, a la luz del Espíritu Santo, de la Tradición de La Santa Iglesia y su Magisterio y hacerlas un modo de vida.
Amén