viernes, 6 de marzo de 2015

La Flecha de Oro


Que el Santísimo, Sacratísimo, Adorable, Incomparable e inefable Nombre de Dios sea por siempre alabado y bendecido; que sea amado, adorado, y glorificado en el cielo, en la tierra y debajo de la tierra, por todas las criaturas de Dios, y por el Sagrado Corazón de Nuestro Señor Jesucristo en el Santísimo Sacramento del altar.

Oración dada a una religiosa Carmelita, para desagraviar las blasfemias, (hoy más que nunca). En la ciudad Tours, Francia, en 1843. Nuestro Señor le dijo:"Esta flecha de oro punzará Mi Corazón deleitosamente; y sanará las heridas causadas por las blasfemias."

Imprimatur
+T.J. Toolen, Arzobispo de Mobile-Birm