martes, 24 de febrero de 2015

Las quejas de Jesús





Yo Soy el camino y no me buscas.
Yo Soy la verdad y no me crees.
Yo Soy la vida y pareces muerto.
Yo Soy tú redentor y se te olvida.
Soy tu Salvador y me rechazas.
Soy misericordioso y siempre abusas.
Soy tú guía y no me sigues.
Soy justo y desconfías.
Soy amor y me persigues.
Soy luz y no me miras.


Me dices Maestro y nunca aprendes.
Me dices Pastor y no me oyes.
Me dices Señor y no me obedeces.
Me dices Rey y de mi te burlas.
Me llamas Eterno y no me esperas.
Me llamas bueno y no me estimas.
Me llamas Santo y no me imitas.
Me llamas amigo y me traicionas.
Me llamas dueño y no me sirves.
Me llamas rico y no me pides.


Te dí inteligencia y tú no me entiendes.
Te dí voluntad y me resistes.
Te perdono y más me ofendes.
Te espero y nunca llegas.
Te ayudo y me criticas.
Te cuido y no agradeces.
Te hablo y no me escuchas.
Te pido y no me das.
Te doy y exiges más.


Te hago fuerte y te doblegas.
Te hago poderoso y esclavizas.
Te hago rico y te corrompes.
Te hago pobre y me maldices.
Te hago sabio y me desprecias.
Te hago importante y me denigras.
Te hago sano y te envileces.
Te hago mi hijo y no me honras.
En fin, Soy tu Dios y no me temes.


¡Dime hijo mío qué más quieres que haga por ti, tuya es mi Gloria si la quieres, si eres desdichado no me culpes porque he venido a darte todo esto y en abundancia!